“Definitivamente me voy para Cuba”, afirmó el rey vallenato de 1991, Julián Rojas, quien se volvió viral en las redes sociales a raíz de un video donde se observa, al parecer, bajo los efectos de alucinógenos.

Posteriormente, se conocieron otros dos videos donde Julián Rojas, desde el centro de Valledupar dio la cara y habló de frente admitiendo su problema con las con las drogas y en la noche, anunció por un audio que viajará a Cuba, para iniciar un proceso de rehabilitación.

En el audio, el versátil acordeonero expresó: “definitivamente me voy para Cuba, porque tengo que seguir luchando. Tengo que recuperarme; desintoxicar mi sangre; necesito ayuda sicológica, ayuda psiquiátrica; necesito una parte donde profesionalmente me puedan orientar y ayudar. Hay que recuperar a la familia que es lo más importante. El primero, es el capitán del barco, tengo que retomar mi norte y tener a mi familia en ese barco”.

Julián Rojas, fue filmado por una persona, por los lados de la terminal de Transportes de Valledupar y allí le pregunta: ¿Hasta cuándo?. Se alcanza a escuchar de parte de Julián Rojas, la respuesta: “está bien”; y de ahí para adelante, hace gesticulaciones y ademanes; no alcanza a comunicar nada, dejando entrever, que está bajo los efectos de los alucinógenos.

Mientras el video rodaba y sorpresivamente aparecieron dos videos de Julián Rojas.

Allí expresó los siguiente: ustedes conocen mi lucha; los diferentes procesos de centro de rehabilitación han sido fracaso; no es secreto para nadie mi problema de adicción de las drogas; ha sido una lucha titánica: el único que siente esos golpes soy yo, en mis momentos de soledad. No me voy a dejar afectar por las redes, así como tratan de enlodar mi nombre he brindado mucho cariño, muchas notas vallenatas”.

Finalmente, Julián Rojas fue llevado a donde sus familiares en Villanueva (Guajira), donde guarda reposo y se alistará para su viaje a Cuba con el fin de iniciar un nuevo proceso de rehabilitación.