“Primero que todo quiero dar las gracias y la honra a nuestro señor Jesucristo por haber tenido piedad y misericordia de mi vida. Muchas gracias a mi familia por estar cerca de mí en todo momento”, fueron las primeras palabras del rey vallenato 1991, Julián Rojas, quien ya se encuentra en el seno de su hogar.
Julián Rojas, tuvo un tratamiento de tres meses, que inició el 14 de octubre de 2020 en el hospital San Camilo de Bucaramanga y finalizó la semana pasada.

Allí, un equipo interdisciplinario se encargó de la desintoxicación de su conducta adictiva al consumo de sustancias psicoactivas y alcohólicas.

Tatiana Percy, esposa de Julián Rojas, escribió en su red social de Instagram: “el agradecimiento debe ser esencial en la vida de todo ser humano; en primer lugar, la gloria y la honra sean para nuestro señor Jesucristo, quien permitió que Julián reconociera y aceptara que debía modificar su comportamiento equivocado, el cual pudo causarle la muerte o dejarlo en un estado deprimente”.

“Ahora es cuando inicia su verdadero tratamiento de sanación física, mental y espiritual, la reeducación, adaptación y adoptar definitivamente una disciplina, viviendo el solo por hoy en total sobriedad”, concluyó la esposa de Julián Rojas, agradeciendo a las personas y entidades que colaboraron en este proceso de rehabilitación.

Hoy, Julián Rojas, es un hombre nuevo y emprende nuevos retos profesionales.